Blindar tu negocio ante las amenazas de Internet puede costar entre 500 y 800 euros mensuales, pero puede evitar pérdidas de hasta 75.000 €. Las pequeñas y medianas empresas siguen teniendo la ciberseguridad entre sus tareas pendientes y son un blanco fácil para los ataques por Internet.

Muchas PYMES y autónomos se han adaptado al cambio digital, pero sin haber realizado una mejora en la privacidad de los equipos informáticos. Antes de la pandemia, alrededor de un 67% de las PYMES no tenían protocolos de seguridad en sus ordenadores, pero tampoco formación ni políticas sobre ciberseguridad

dad. Un año después, la situación es muy similar y preocupante. Más del 75% de los ataques han sido a este tipo de empresas. Las pérdidas producidas en un ataque pueden ir de los 3.000 € a los 75.000 €.

No hay excusas

Los precios de seguridad informática se han reducido y se pueden encontrar software de protección a precios asequibles, variando en función de los requisitos y el tamaño de la empresa. También hay formación gratuita que, al ser en línea, se puede hacer desde cualquier lugar y en cualquier momento.

 

¿Sabes cuál es uno de los engaños más comunes?

Los correos con el asunto “envío de factura” son un recurso muy utilizado para atacar a las PYMES, ya que es un correo que se suele recibir muy a menudo y no levanta sospecha. La mala noticia llega cuando al descargar el fichero y abrirlo, se da cuenta de que sus datos financieros, usuarios y contraseñas han sido robados. Este tipo de ataque ha sido el más utilizado en 2020 según datos del Instituto Nacional de Ciberseguridad.

 

El número de ciberataques ha sido tan alto en los últimos años, que el Gobierno está preparando una serie de medidas para ayudar a las PYMES a proteger los datos de sus empresas. Esto se realizará a través del Plan de Digitalización de PYMES, contando con ayudas procedentes del Fondo de Recuperación Europeo para que las PYMES sean más digitales y competitivas.