La pandemia y el confinamiento han hecho que el mundo se dirija hacia la digitalización. Tras un periodo de grandes avances de la Inteligencia artificial en áreas como el comercio electrónico, el marketing digital, así como en el desarrollo de prototipos y pruebas de concepto, este año veremos muchos avances en aplicaciones habituales de cualquier consumidor.

Entre las novedades que veremos se encuentran: la realidad aumentada, las interfaces conversacionales, la cloud híbrida, y las empresas real time.

 

Inteligencia Artificial y otras tecnologías para este 2021-2022

Además de la Inteligencia Artificial, hay un avance de otras tecnologías durante este 2021:

Boom de la realidad aumentada y “mixed reality”: ahora los dispositivos están avanzando con pasos agigantados y muchos de ellos dirigidos a mejorar las capacidades hardware que permitirían una precisión hasta ahora no vista: cámaras estéreo o incluso los LIDAR incorporados en los dispositivos más novedosos de los grandes fabricantes este mismo año van a suponer una gran diferencia. El dispositivo podrá conocer de una forma mucho más fiel el mundo real sobre el que hacer ‘su magia’: mediciones precisas de elementos, mapeos tridimensionales de estancias o incluso de interiores completos son posibles con la información que se puede obtener a partir de estas mejoras hardware, sin perder de vista todas posibilidades relacionadas con la socialización que nos proporcionaría una posible ventana al mundo para estar más cerca de los nuestros en esta situación tan complicada.

 

Una nueva era en interfaces conversacionales

Gracias a la experiencia adquirida y a los avances en procesamiento de lenguaje natural que se han producido en los últimos dos años pueden suponer un antes y un después en esta tecnología, lo que podría habilitar precisamente la creación de estos interfaces conversacionales complejos de forma mucho más sencilla.

 

La cloud híbrida como commodity

Las mejoras de las tecnologías multi-cloud y cloud-híbrida están eliminando complejidades y unificando labores de gestión, mantenimiento e incluso la puesta en producción de servicios sobre diversas nubes de forma casi transparente. Por eso, 2021-2022 apunta a ser el año en el que esta tecnología empiece a “commoditizarse”, dejando de ser algo complejo o excepcional y situándose en la forma de trabajar habitual, de la misma forma que sucedió hace algunos años con la nube.

 

El auge de las empresas real-time

Ya se están produciendo movimientos realmente agresivos por parte de muchas empresas que migran sus sistemas de tratamiento de información en batch programados, hacia entornos de información en tiempo real que proporcionan insights y conocimiento de forma mucho más ágil, dotándolas de una mayor capacidad y velocidad que les permita pivotar. Y, 2022, supondrá la consolidación de esta tendencia.

 

Las tecnologías en la nube y la Inteligencia Artificial

El desarrollo Cloud nativo se convierte en herramienta imprescindible cuando una empresa quiere estar dirigida por datos. De esta forma, el modelo tecnológico a implantar se basa en una arquitectura cloud hibrida impulsada por MLOps y Kubernetes, pudiendo escalar de manera rentable. Así, las tecnologías en la nube facilitarán las implementaciones sencillas de ML. Esto implicará una mayor demanda de científicos de datos hacia áreas más complejas que requieren los sistemas de aprendizaje automático.

Este avance a medio plazo hacia soluciones Cloud con modelos de machine learning que se auto ajustan, puede hacer que la IA se convierta en una “commodity”, desplazándose hacia la ciencia de la decisión.

 

La Inteligencia Artificial es una tecnología imparable que, en un futuro próximo, impactará directamente en cada una de nuestras decisiones.

La Inteligencia Artificial desde su comienzo, hace ya sesenta años, no ha tenido un desarrollo fácil, sin embargo, en la actualidad estamos viviendo uno de los momentos de mayor crecimiento. Este auge se produce sobre todo gracias a la disponibilidad de gran cantidad de datos (big data), el procesamiento gráfico (GPU) y el procesamiento tensorial.